Las encías enrojecidas o que sangran al cepillarse no son algo "normal": suelen ser la primera señal de que algo no va bien. La enfermedad de las encías avanza en fases, y entender la diferencia entre gingivitis y periodontitis ayuda a actuar a tiempo, cuando el problema todavía es reversible.
En esta guía encontrará una visión general y honesta. No sustituye a una valoración clínica: cada caso es distinto y el plan definitivo se decide siempre tras un diagnóstico. Si tras leerla le quedan dudas, puede solicitar una primera visita sin compromiso.
Qué es la gingivitis
La gingivitis es la inflamación de la encía provocada por la acumulación de placa bacteriana en el borde del diente. Es la fase inicial y más leve de la enfermedad de las encías. Se reconoce porque la encía se enrojece, se hincha y sangra con facilidad al cepillarse o usar el hilo dental.
La buena noticia es que la gingivitis es reversible: cuando se retira la placa y el sarro con una limpieza profesional y se mantiene una higiene diaria correcta, la encía suele recuperar su aspecto sano en pocas semanas, sin secuelas.
Una encía sana no sangra al cepillarse. Si nota sangrado de forma habitual, no es por cepillar "demasiado fuerte": suele ser el primer aviso de una gingivitis que conviene tratar.
Qué es la periodontitis
Cuando la gingivitis no se trata, la inflamación puede progresar hacia los tejidos que sostienen el diente. Es entonces cuando aparece la periodontitis: la infección afecta al hueso y al ligamento que fijan la pieza, y ese daño ya no se recupera por completo.
A medida que avanza, se forman bolsas periodontales entre la encía y el diente donde se acumulan más bacterias, la encía se retrae y, en fases avanzadas, los dientes pueden llegar a moverse. Es la principal causa de pérdida de dientes en adultos.
La periodontitis no revierte, pero sí se puede detener y controlar. Con el tratamiento de periodoncia adecuado y un buen mantenimiento se frena su avance y se conservan los dientes durante muchos años.
Diferencias entre gingivitis y periodontitis
Aunque forman parte del mismo proceso, gingivitis y periodontitis no son lo mismo. La clave está en si el daño llega o no al hueso que sostiene el diente:
Gingivitis
- Afecta solo a la encía superficial.
- Es reversible con tratamiento.
- No hay pérdida de hueso.
- Sangrado e inflamación de la encía.
Periodontitis
- Afecta al hueso y al ligamento.
- El daño ya no se recupera del todo.
- Se forman bolsas y hay pérdida ósea.
- Retracción y posible movilidad dental.
La mayoría de los casos de periodontitis empiezan como una simple gingivitis que no se trató a tiempo. Detectarla pronto marca la diferencia entre revertirla o convivir con ella.
Dra. Patricia Palma · Dirección médica de P&P Clinic
Cómo se tratan las encías
El tratamiento depende de la fase en la que esté la enfermedad. Este es el camino habitual, del diagnóstico al mantenimiento:
Diagnóstico
Exploración de las encías, medición de las bolsas periodontales y radiografías para valorar el estado del hueso y planificar el tratamiento.
Limpieza profesional
En la gingivitis, una limpieza dental que retira la placa y el sarro suele bastar para que la encía se recupere.
Raspado y alisado radicular
Si hay periodontitis, se realiza una limpieza profunda por debajo de la encía para eliminar las bacterias de las bolsas y detener el avance.
Mantenimiento
Revisiones y limpiezas periódicas para mantener las encías estables en el tiempo. Puede ver el detalle en nuestra consulta de periodoncia.
La mejor prevención cabe en dos minutos al día: cepillado correcto dos veces al día, higiene interdental con hilo o cepillos y una revisión periódica. Es lo que evita que una gingivitis llegue a más.
¿Le sangran las encías?
Valoramos el estado de sus encías, le explicamos en qué fase se encuentra y le indicamos el tratamiento más adecuado para frenarla a tiempo.
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