¿Cómo tengo que limpiar mi prótesis dental removible?

 Las prótesis dentales son aquellas estructuras que se encargan de funcionar como sustitutas de aquellas piezas dentales que se han perdido debido a algún golpe, desgaste dental, o cualquier otro motivo. Estas, a su vez, pueden ser tanto fijas, que se pueden lavar exactamente igual que los dientes naturales, como removibles, que requieren de una higiene bastante exhaustiva. Por ello, es conveniente saber muy bien cómo poder lavarlas correctamente, ya que la realidad es que las prótesis son un componente fundamental tanto para masticar, como para la estética y el habla. Si esta higiene es llevada a cabo de la manera adecuada, esto garantizará una duración mucho mayor de la prótesis, además de que se evitarán gran cantidad de problemas y complicaciones.

Cuando los pacientes cuentan con una dentadura removible, es fundamental asegurarse de que esta queda completamente libre de bacterias durante la limpieza, ya que esto no solamente fomentará el alargamiento de su duración, sino que también ayudará a que pueda cumplir con sus objetivos estéticos y funcionales. Para ello, habrá que evitar en la medida de lo posible algunos productos como el tabaco o el café, ya que estos ayudan a favorecer el deterioro de la prótesis. Además, será importante desarrollar unas rutinas de higiene diaria para poder limpiar la dentadura y dejarla completamente libre de bacterias. Uno de los elementos fundamentales en dicha limpieza, es que el paciente se encuentre cómodo con su prótesis, por lo que será clave pasar por un periodo de adaptación. En caso de que exista algún problema, el dentista puede encargarse de realizar ajustes hasta conseguir que la prótesis se adapte a cada paciente.

limpieza prótesis

¿Cómo se limpia la dentadura correctamente? 

La técnica para poder limpiar la prótesis de manera correcta es bastante sencilla de realizar, pero para poder empezar, es necesario conocerla de primera mano y también saber qué es lo que no se debe hacer. Así, se distinguirán una serie de pasos que es conveniente tener muy en cuenta:

  • Después de cada comida, el paciente deberá retirarse su prótesis con cuidado para que esta no sufra daños.
  • Posteriormente, habrá que cepillarla utilizando un cepillo que está específicamente diseñado para las prótesis dentales. Dicho cepillado debe ir acompañado de agua y jabón para que pueda ser completamente efectivo.
  • El paciente deberá hacer especial hincapié en el cepillado de todas las zonas, pero sobre todo en la parte rosada, en caso de tenerla.
  • Una vez limpia, la dentadura deberá ser perfectamente secada y guardada en su caja para que no se pierda y no coja bacterias. Esto es muy importante, pues en caso de que estuviera húmeda, esto favorecería la aparición de microorganismos.
  • Por último, habrá que cepillarse los dientes con total normalidad, sin importar el número de piezas dentales que se tengan.

 

Además de seguir todos estos pasos, también es conveniente combinarlos con otros elementos como pueden ser los colutorios o la seda dental, ya que esto ayudará a que la higiene oral sea mucho más completa, y se podrán evitar problemas innecesarios. Por otra parte, los especialistas también recomiendan disolver una pastilla especial para la limpieza de las prótesis dentales, la cual puede conseguirse fácilmente en cualquier farmacia. Además, gran cantidad de marcas comerciales se encargan de vender dicha pastilla. No obstante, no se puede olvidar que antes de utilizarla es importante leer el prospecto para saber cómo funciona y que sea completamente efectiva. Por supuesto, en caso de cualquier tipo de duda, siempre será conveniente preguntar a un dentista de confianza.

Productos que no se deben utilizar

El agua, el jabón neutro y las pastillas especiales para prótesis dentales son elementos que están completamente recomendados por especialistas, y de los cuales se ha comprobado que son efectivos para una limpieza correcta de las prótesis. Por otra parte, existen otra gran cantidad de productos que jamás deben emplearse, ya que podría ser contraproducente y generar gran cantidad de complicaciones a los pacientes. La lejía, por ejemplo, es un elemento que está absolutamente prohibido, ya que aunque tenga propiedades desinfectantes, también es increíblemente abrasivo, y puede traer consecuencias muy negativas para las prótesis dentales. Por otro lado, el agua oxigenada o el bicarbonato también son bastante dañinos, y en ningún caso debe ser utilizado.

Otro elemento que no siempre se tiene en cuenta, pero que no es absolutamente nada recomendable para limpiar las prótesis dentales, es la pasta de dientes. Esto es debido a que a pesar de que es un tipo de producto que es fundamental para las piezas dentales, en el caso de las dentaduras postizas pueden originar filtraciones y que estas terminen cambiando de color con el paso de los años.

Ninguno de los elementos anteriormente mencionados es recomendable si se tiene una prótesis dental, y por eso es importante evitarlos a toda costa. No obstante, en caso de cualquier tipo de duda o consulta, siempre será una buena opción acudir al dentista para que este pueda resolver todas las preguntas de los pacientes. Además, este también puede encargarse de indicarles todas las pautas necesarias para que la limpieza se pueda llevar a cabo de la forma más adecuada posible, así como solucionarles todos los problemas que puedan surgir. Entre estos, cabe mencionar la colocación y el ajuste de la prótesis, además de asegurarse que el mantenimiento de la misma está siendo el adecuado. 

Beneficios de las prótesis dentales

Por su parte, las dentaduras cuentan con una serie de aspectos positivos que conviene conocer:

  • Mejora estética considerable: Es una alternativa discreta y que ofrece resultados muy naturales.
  • Son bastante cómodas: Si bien es cierto que este tipo de prótesis hace algunos años podían resultar algo incómodas para los pacientes, en la actualidad su diseño ha sido increíblemente mejorado, y se adapta a la perfección a cada persona.
  • Se ajustan a la perfección: Las dentaduras ofrecen la posibilidad a los pacientes de poder ser ajustadas dependiendo de las preferencias de cada paciente, de manera que estas puedan ser adaptadas y que estos se sientan a gusto con ellas.