Tener la boca seca de forma ocasional es normal: nos pasa cuando estamos nerviosos o deshidratados. El problema aparece cuando esa sequedad se vuelve constante. A esa falta persistente de humedad en la boca se le llama xerostomía, y suele deberse a que las glándulas salivales no producen suficiente saliva.
La saliva no está ahí solo para que la boca esté húmeda. Es una barrera natural que protege sus dientes, arrastra los restos de comida y neutraliza los ácidos. Por eso, cuando falta, el equilibrio de la boca se altera y aumenta el riesgo de caries y de problemas en las encías. En P&P Clinic le ayudamos a identificar la causa y a proteger su boca.
¿Qué es la xerostomía y cómo se nota?
La xerostomía es la sensación subjetiva de sequedad bucal, acompañada casi siempre de una menor producción de saliva. Puede ser algo temporal o mantenerse en el tiempo, y afecta a personas de todas las edades, aunque es más frecuente a partir de cierta edad y en quienes toman varios medicamentos.
No siempre es fácil de reconocer, porque se instala poco a poco. Estas son las señales que más nos comentan los pacientes en consulta.
Sensación de que la lengua y las mejillas se pegan, sobre todo al despertar.
La falta de lubricación hace que masticar, tragar o hablar mucho rato cueste más.
Los labios y las comisuras se resecan y pueden agrietarse con facilidad.
Al faltar saliva, las bacterias se acumulan y aparece halitosis persistente.
¿Por qué se me seca la boca? Principales causas
La xerostomía casi nunca tiene una única causa. Lo más habitual es que se combinen varios factores que reducen la cantidad o la calidad de la saliva que produce.
Es la causa más frecuente. Antihistamínicos, antidepresivos, ansiolíticos, analgésicos o fármacos para la tensión pueden reducir la saliva.
La diabetes, el síndrome de Sjögren o algunos trastornos autoinmunes afectan directamente a las glándulas salivales.
Beber poca agua, fumar o abusar del alcohol y la cafeína resecan la boca.
La producción de saliva tiende a bajar con los años, y la radioterapia de cabeza y cuello puede dañar las glándulas.
Muchos pacientes conviven con la sequedad bucal pensando que es algo menor. Sin embargo, mantener la boca seca durante meses multiplica el riesgo de caries y de gingivitis. Si le pasa a menudo, conviene que lo valoremos: identificar la causa es el primer paso para protegerla.

Por qué la boca seca daña sus dientes
Aquí está la parte que más nos importa como dentistas. La saliva es la principal defensa natural de su boca: mantiene un pH equilibrado, aporta minerales al esmalte y limpia los restos de comida. Cuando escasea, esa protección desaparece.
El resultado es un terreno mucho más favorable para los problemas dentales. Estos son los riesgos que vigilamos cuando un paciente tiene xerostomía.
Sin saliva que neutralice los ácidos, el esmalte se desmineraliza y aparecen caries con más facilidad.
La sequedad favorece la acumulación de placa y el riesgo de gingivitis y enfermedad periodontal.
La falta de saliva facilita infecciones como la candidiasis oral.
Los ácidos que no se neutralizan desgastan poco a poco la superficie del diente.
Una boca sana produce entre medio litro y litro y medio de saliva al día. Esa saliva no solo lubrica: contiene minerales que reparan de forma continua las pequeñas agresiones que sufre el esmalte. Por eso su ausencia se nota tan rápido en la salud de los dientes.
Cómo aliviar la boca seca
La buena noticia es que la xerostomía tiene solución en la mayoría de los casos. La clave está en tratar la causa siempre que sea posible y, a la vez, mantener la boca hidratada y bien protegida. Estos son los pasos que solemos recomendar.
Beba agua a menudo
Mantenga la boca húmeda con pequeños sorbos a lo largo del día y evite el exceso de alcohol y cafeína.
Estimule la saliva
Los chicles y caramelos sin azúcar ayudan a que las glándulas produzcan más saliva de forma natural.
Extreme la higiene
Cepíllese dos veces al día con pasta con flúor y use hilo dental para compensar la menor protección salival.
Consulte la causa
Si toma varios medicamentos o sospecha una enfermedad de base, valoraremos su caso y le orientaremos.
Existen además sustitutos de la saliva en forma de geles, enjuagues y aerosoles que alivian la sensación de sequedad, y en algunos casos el médico puede valorar fármacos que estimulan las glándulas salivales. Lo importante es no automedicarse y revisar la boca con regularidad.
¿La boca seca le acompaña a diario?
En la primera visita valoramos el estado de sus dientes y encías, buscamos la causa de la sequedad y le explicamos cómo proteger su boca. Reserve su cita sin compromiso.
Pedir cita¿Cuándo conviene acudir al dentista?
Si la sequedad es puntual, basta con hidratarse y cuidar la higiene. Pero si la boca seca se mantiene durante semanas, le cuesta tragar o dormir, o nota que aparecen caries con más frecuencia de lo habitual, es momento de que lo revisemos. Detrás puede haber un medicamento ajustable o una causa que conviene tratar.
En P&P Clinic revisamos el estado de sus dientes y encías, reforzamos su higiene y le ayudamos a mantener la boca protegida. Puede reservar su primera visita gratuita o seguir informándose en nuestro blog y en la sección de higiene dental.
La saliva es la defensa natural de su boca. Cuidar la sequedad no es solo una cuestión de comodidad: es proteger sus dientes de la caries.
Dra. Patricia Palma · Dirección médica de P&P Clinic


