La ortodoncia es una rama de la odontología que se encarga de corregir las irregularidades y los problemas en la posición de los dientes y la mandíbula. Uno de los tratamientos de ortodoncia más habituales son los brackets. Hoy vamos a conocer cuáles son las complicaciones más comunes en los brackets dentales.

Complicaciones por brackets dentales

El principal objetivo de la ortodoncia en general es lograr una correcta alineación dental y una mordida adecuada. De esta manera, no solo se consigue mejorar la estética de la sonrisa. También podemos corregir problemas funcionales en tu boca y prevenir problemas a largo plazo en forma de enfermedad periodontal o pérdida de piezas dentales.

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Dolor después de colocar ortodoncia

La colocación de ortodoncia es un procedimiento muy común para corregir la alineación dental y mejorar la sonrisa. No obstante, es muy probable que muchas personas experimenten ciertas molestias o dolor durante los primeros días después de colocar los brackets dentales. Un dolor que se debe al hecho de que los dientes necesitan adaptarse a la presión ejercida por este aparato de ortodoncia.

 

El dolor que se padece es más bien una sensación de presión o incomodidad en los dientes y las encías. A su vez, también puede ocurrir que los labios y la lengua se irriten al roce con los brackets. Pero, en todos los casos, hay que destacar que el dolor o las molestias son temporales y disminuyen notablemente con el tiempo.

 

Para mitigar este problema, puedes tomar analgésicos de venta libre, usar enjuagues bucales con agua tibia y sal para reducir una posible inflamación o aplicar cera dental en los brackets para evitar rozaduras.

 

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Así pues, el dolor o las molestias después de colocar la ortodoncia es fácilmente tolerable y pasa en poco tiempo. En caso de un dolor más agudo o persistente, debes acudir a tu dentista para que realice los ajustes que sean necesarios en el tratamiento.

¿Qué son los brackets dentales?

Los brackets dentales son un tratamiento de ortodoncia especialmente indicado para corregir problemas de maloclusión y alineación de los dientes. Estas pequeñas piezas metálicas se adhieren a la superficie de los dientes y se conectan con alambres, bandas elásticas y otros componentes para aplicar presión y mover gradualmente los dientes hasta la posición deseada.

 

La función principal de los brackets es ejercer una presión controlada sobre los dientes. De esta forma, podemos solucionar problemas de dientes apiñados, espacios excesivos entre los dientes, sobremordida, mordida cruzada y otros tipos de maloclusión. Todos estos problemas suelen afectar a la apariencia estética de la sonrisa, la función masticatoria y la salud bucal en general.

 

El proceso de colocación de los brackets requiere de varias citas con el ortodoncista. Durante estas visitas, se toman radiografías y moldes de los dientes para poder realizar un plan de tratamiento personalizado. A continuación, se colocan los brackets dentales y se ajustan periódicamente para guiar el movimiento dental.

 

La duración del tratamiento varía en función de la gravedad del problema y la respuesta individual de cada paciente. Por lo general, los brackets se usan durante un periodo de tiempo que oscila entre los 18 y los 36 meses. A lo largo del tratamiento, es muy importante mantener una buena higiene bucal y seguir todas las indicaciones del especialista.

Brackets metálicos vs brackets estéticos

Los brackets metálicos y los brackets estéticos son dos de los tipos de brackets más utilizados. Ambos tienen el mismo objetivo, pero hay que destacar algunas diferencias entre ellos.

 

Los brackets metálicos están fabricados en acero inoxidable y son los más tradicionales. Se adhieren a la parte frontal de los dientes y son muy duraderos y resistentes. Por tanto, son ideales para tratar los casos más complejos. Además, suelen ser más económicos que los brackets estéticos. Sin embargo, su apariencia metálica puede resultar poco atractiva para muchas personas, sobre todo para quienes deseen un tratamiento más discreto.

 

Los brackets estéticos, por su parte, están diseñados con el objetivo de que sean menos visibles. Suelen estar fabricados con cerámica o porcelana para imitar el color de los dientes. Una característica que los convierte en la mejor elección para quienes desean una apariencia más estética durante la duración del tratamiento.

 

Además, los brackets estéticos son más suaves y cómodos de llevar que los brackets metálicos. No en vano, irritan menos los tejidos orales. Aunque, como contrapartida, tienen a ser más costosos que los metálicos.

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Así pues, las diferencias entre ambos son las siguientes:

 

  • Brackets metálicos. Más duraderos, fuertes y económicos, pero menos discretos.
  • Brackets estéticos. Menos visibles, más cómodos y más suaves, pero algo más caros y menos resistentes.

 

La elección entre uno y otro va a depender de las necesidades y preferencias del paciente y de las recomendaciones del ortodoncista.

Problemas habituales con los brackets

La colocación de los brackets dentales puede conllevar una serie de problemas y/o molestias para los pacientes. No obstante, como ya indicamos al principio, estas molestias son solo temporales y desaparecen una vez el paciente se ha habituado al tratamiento.

Perder la fijación del bracket dental

La pérdida de fijación del bracket dental es uno de los problemas que se dan con más frecuencia con este tratamiento. Una de las razones por las que puede ocurrir es por la falta de adherencia del adhesivo empleado para unir el bracket al diente. Si el adhesivo no se aplica correctamente, el bracket puede desprenderse fácilmente.

 

Otra de las causas de este problema es la alimentación inadecuada. Al comer alimentos duros o pegajosos, se ejerce presión sobre los brackets hasta el punto de que pueden desprenderse. Además, el hábito de morder objetos duros también provoca en muchos casos la pérdida de fijación de los brackets.

 

Siempre que se experimente este problema, es necesario acudir en busca del ortodoncista. El especialista volverá a fijar el aparato con técnicas de refuerzo o reemplazará el adhesivo. Dejar el bracket suelto va a retrasar el tratamiento. En algunos casos, es probable incluso que el paciente sufra daños adicionales en los dientes.

Desplazamiento del arco

Cuando hablamos de desplazamiento del arco nos referimos al movimiento o al desajuste que se produce en el arco metálico de los brackets. Si el arco se desplaza de su posición correcta, la efectividad del tratamiento no será la misma.

 

Una de las razones por las cuales se desplaza el arco es la falta de sujeción de los brackets a los dientes. En caso de que los brackets no estén colocados correctamente o no estén bien adheridos, el arco podrá desplazarse.

 

Además, la fuerza excesiva aplicada al arco también puede ocasionar su desplazamiento. Una situación que se suele dar cuando el propio paciente aplica una presión mayor sobre los brackets al masticar alimentos duros o al manipular el aparato con los dedos.

 

La principal consecuencia del desplazamiento del arco es que los dientes dejarán de moverse correctamente. Esto no solo va a provocar que la duración del tratamiento se alargue. También es probable que el paciente experimente molestias y un ligero dolor.

 

Así pues, si en algún momento notas que el arco de los brackets se ha desplazado, debes acudir al ortodoncista para que realice los ajustes necesarios.

Pérdida de piezas y mantenedores de espacio

Otro de los problemas que se suelen dar con el uso de los brackets dentales es que se desprendan o se rompan las ligaduras, los elásticos o las bandas que sostienen el aparato. Una situación que se da, especialmente, al masticar alimentos duros, a un golpe o a una mala higiene dental.

 

La pérdida de piezas y mantenedores de espacio afecta al desarrollo del tratamiento. Si una pieza se pierde, es muy importante que acudas a tu ortodoncista para reemplazarla. De lo contrario, el diente se moverá de forma incorrecta y los resultados finales del tratamiento no serán los más efectivos.

 

La pérdida de los mantenedores de espacio puede ocasionar el cierre parcial del espacio, una condición que hará que el paciente requiera de tratamientos adicionales y un coste mayor.

Lesiones en la boca: llagas y úlceras

Las llagas y úlceras son lesiones en la boca muy habituales cuando usas brackets dentales. Los bordes afilados de los brackets suelen rozar e irritar los tejidos de la boca, los labios y la lengua, causando cierto dolor y lesiones. Además, los alambres pueden ejercer presión sobre estos tejidos generando malestar y heridas.

 

Las úlceras o aftas son pequeñas lesiones de forma redondeada u ovalada que suelen aparecer en la lengua e incluso en las encías. A menudo son dolorosas y se producen por la irritación continua de los brackets y la dificultad de mantener una higiene adecuada con estos aparatos.

 

Para aliviar este problema, es importante que sigas las instrucciones del ortodoncista en materia de cepillado con brackets dentales. También puedes enjuagar la boca con agua salada tibia para reducir la inflamación y aliviar el dolor. Asimismo, existen en el mercado geles o enjuagues bucales especialmente recomendados para aliviar la irritación de los brackets.

 

Si estas lesiones, llagas o úlceras persisten en el tiempo, debes consultar el problema con el especialista médico. Lo más probable es que necesites ajustar tus brackets para minimizar los roces.

Gingivitis provocada por la ortodoncia

La gingivitis es una enfermedad periodontal que se caracteriza por la inflamación y el sangrado de las encías. La presencia de brackets dentales es una de las causas que aumenta el riesgo de desarrollar esta afección.

 

El factor principal que contribuye a la presencia de gingivitis en personas que usan aparatos de ortodoncia es la dificultad para mantener una buena higiene oral. Los brackets suelen dificultar el acceso a ciertas zonas de la boca, por lo que la limpieza eficiente de encías y dientes se hace más complicada. Esto da como resultado que los restos de comida y las bacterias se acumulen alrededor de los brackets, provocando inflamación e irritación de las encías.

 

Por otro lado, el uso de fuerzas mecánicas para mover los dientes puede provocar un aumento de la sensibilidad y la fragilidad de las encías. Estas se muestran más susceptibles a la inflamación y el sangrado.

 

Para prevenir la gingivitis durante el tratamiento de brackets dental, es muy importante que puedas mantener una buena higiene oral. Debes cepillarte los dientes después de cada comida y usar el hilo dental y el enjuague bucal. Asimismo, te recomendamos que realices visitas periódicas al dentista para una limpieza profesional y un mejor seguimiento de tu salud bucal.

Propensión a caries

Como acabamos de ver, los brackets dentales pueden dificultar la higiene dental del paciente. Los restos de comida y bacterias tienden a acumularse alrededor de los brackets y en los espacios entre los dientes. Una situación que puede llevar a la formación de placa bacteriana y, en última instancia, a la presencia de caries.

 

Los brackets son el lugar perfecto para que las bacterias se escondan del cepillado y el hilo dental y se desarrollen. Aparecen, por lo general, en zonas de difícil acceso, generando con el paso del tiempo problemas de caries.

 

En todos los casos, es muy importante que puedas llevar a cabo una higiene dental óptima. Tendrás que cepillarte bien los dientes, tratando de cubrir todas las superficies. Usa también el hilo dental cada día o un cepillo interdental para limpiar los espacios que quedan entre los dientes y alrededor de los brackets. El uso del enjuague bucal antibacteriano también resulta de gran ayuda para controlar la acumulación de bacterias.

 

El dentista te recomendará las mejores técnicas de cepillado con brackets dentales. Además, es aconsejable que limites el consumo de ciertos alimentos y bebidas que contribuyen a que aparezca la caries dental. Visita regularmente a tu dentista para que pueda comprobar el estado de tu boca y del progreso del tratamiento de ortodoncia.

Molestias después de colocarlo

Los brackets dentales son un tratamiento muy efectivo para corregir los problemas de alineación y mordida en los dientes. Sin embargo, en algunos pacientes pueden provocar molestias y ciertos problemas a lo hora de colocarlos y ajustarlos.

 

Una de las molestias más comunes que se genera es la sensibilidad dental. Los dientes se vuelven sensibles al frío, el calor o la presión de los brackets. No obstante, es una molestia temporal que desaparece a medida que los dientes se adaptan al aparato.

 

Otra de las molestias más habituales es la irritación de los tejidos blandos de la boca. Los brackets pueden rozar en un primer momento la zona de las mejillas, los labios o la lengua. Si es tu caso, te recomendamos el uso de ceras o protectores bucales, siempre proporcionados por el ortodoncista, para aliviar esta molestia. De esta forma, le permitirás a tu boca que se adapte mejor a la presencia de los brackets.

 

Hay pacientes que también experimentan dolor o malestar en los dientes y las encías después de los ajustes periódicos de los brackets. Una situación normal, ya que se están aplicando fuerzas para mover los dientes hasta la posición correcta. El dolor, no obstante, es muy leve y se puede aliviar con analgésicos o aplicando compresas frías en la zona afectada.

 

También ayuda el uso de cepillos de dientes especiales y el enjuague bucal. Todo ello con el objetivo de mantener una buena higiene bucal y lograr que el proceso de adaptación de tus dientes a los brackets sea el más rápido.

Ante cualquier situación de molestia o dolor, acudir a tu ortodoncista. Y si tienes dudas, pide segunda opinión en P&P

La atención personalizada de un ortodoncista es clave a la hora de corregir cualquier problema de alineación en tus dientes. Un profesional que te ayudará a solucionar tu problema dental y que hará que vuelvas a disfrutar de una sonrisa hermosa y saludable.

 

Ante cualquier tipo de molestia o dolor asociado a tu tratamiento de ortodoncia, te recomendamos que acudas a tu ortodoncista. De hecho, los pacientes que usan brackets dentales pueden experimentar en ocasiones molestias, dolor leve o sensibilidad dental. Estas situaciones son habituales y normales, desapareciendo a medida que los dientes se habitúan al tratamiento y se mueven hacia su posición correcta. No obstante, si el dolor es agudo y persistente, no dudes en acudir en busca de un especialista.

 

El ortodoncista posee los conocimientos y la experiencia necesaria para tratar cualquier molestia o dolor durante tu tratamiento. Será el encargado de determinar cuáles son las causas de las molestias y llevará a cabo la solución más adecuada.

 

En P&P Clinic contamos con los mejores profesionales para que disfrutes un trato totalmente cercano y personalizado. Te ofrecemos un servicio de la más alta calidad y garantizamos en todo momento la plena satisfacción de nuestros pacientes. Ante cualquier situación de este tipo, pide cita en nuestra clínica. La primera visita que nos hagas es totalmente gratuita.

 

Somos conscientes de que tu salud bucal es lo más importante. Por eso, estamos aquí para ayudarte a que consigas una sonrisa más radiante y no tengas ningún tipo de molestias en tu tratamiento de ortodoncia. Además, te asesoramos en todo lo relativo al cuidado y el mantenimiento de tus brackets dentales. En muy poco tiempo, podrás comprobar cómo tus dientes se han alineado correctamente.