El frenillo labial es una pequeña banda de tejido situada en la cara interna de los labios. Conecta el labio superior con la encía superior y el labio inferior con la encía inferior, y ayuda a mantener los labios en su sitio mientras usted habla, come o sonríe.
En la mayoría de las personas pasa completamente desapercibido. Sin embargo, cuando es demasiado corto o grueso, puede provocar molestias y algunos problemas que conviene conocer. Le contamos cuáles son y cómo se resuelven.
¿Qué es el frenillo labial?
El frenillo labial es un repliegue de la mucosa que reviste el interior de la boca. Su función es dar estabilidad al labio y contribuir a que los movimientos al hablar y masticar sean naturales. Es una estructura normal y, en condiciones habituales, no genera ninguna molestia.
El asunto cambia cuando el frenillo es más corto o más grueso de lo normal. En esos casos limita el movimiento del labio y puede empujar los dientes o tirar de la encía, dando lugar a los problemas que veremos a continuación. A esta variante se la conoce como frenillo hipertrófico.
Problemas derivados de un frenillo labial corto
Un frenillo demasiado corto o grueso interfiere en el movimiento del labio y en la posición de los dientes. Sus efectos varían de una persona a otra, pero estos son los más frecuentes.
El frenillo tira de los incisivos y abre un espacio entre ellos, el conocido diastema.
Al limitar el labio, puede complicar la pronunciación de ciertos sonidos.
El movimiento restringido dificulta comer con comodidad y limpiar bien la zona.
En ocasiones el tejido se irrita e inflama, con dolor, enrojecimiento o sangrado.
Un frenillo labial superior grueso es una de las causas del hueco entre las dos paletas. Además, tras un tratamiento de ortodoncia, un frenillo no tratado puede tirar de nuevo de los dientes y reabrir ese espacio, por lo que a veces se valora tratarlo junto con la ortodoncia.

¿Cuándo hay que operar el frenillo?
No todos los frenillos se tratan, ni mucho menos. Solo se plantea intervenir cuando el frenillo provoca un problema real: separación de los dientes, dificultad para hablar o comer, tirantez de la encía o inflamaciones repetidas. La decisión siempre parte de una valoración profesional.
El procedimiento que resuelve estos casos es la frenectomía labial, una pequeña cirugía que libera o elimina el frenillo. En otras situaciones más leves puede bastar con seguimiento o con ejercicios, de ahí la importancia de valorar cada caso individualmente.
En qué consiste la frenectomía labial
La frenectomía labial es un procedimiento sencillo que se realiza en la consulta con anestesia local y suele durar poco tiempo. El objetivo es liberar el tejido para que el labio recupere su movimiento y deje de tirar de los dientes o de la encía.
Anestesia local
Se anestesia únicamente la zona, de modo que el procedimiento resulta indoloro.
Liberación del frenillo
Se realiza una pequeña incisión para retirar o liberar el tejido sobrante.
Sutura
Se cierra la zona con puntos, habitualmente reabsorbibles, que no hace falta retirar.
Recuperación
En pocos días se retoma la vida normal, evitando al inicio alimentos duros o muy calientes.
Cuando el frenillo era la causa de un diastema, la frenectomía suele combinarse con ortodoncia: primero se cierra el espacio y se libera el frenillo para que no vuelva a abrirlo. El orden lo decide el profesional según cada caso.
Cuidados y prevención
La recuperación de una frenectomía es rápida. Durante los primeros días conviene evitar alimentos duros y muy calientes y realizar enjuagues suaves si así se le indica, para favorecer la cicatrización. Las molestias suelen ser leves y de corta duración.
En cuanto a la prevención, la clave es la detección temprana: si nota que el labio se mueve con dificultad, que aparece un hueco entre los dientes o que la zona se inflama, conviene consultarlo. Mantener una buena higiene dental y acudir a revisiones ayuda a detectarlo a tiempo. Puede seguir informándose en nuestro blog.
¿Le preocupa su frenillo labial?
Valoramos su caso en una primera visita gratuita y le explicamos si conviene tratarlo, con un presupuesto cerrado por escrito y sin compromiso.
Reservar citaLa frenectomía asusta más por el nombre que por lo que es. Es una intervención breve, con anestesia local y una recuperación de pocos días. Lo importante es valorar bien si de verdad hace falta antes de operar.
Dra. Patricia Palma · Dirección médica de P&P Clinic


